martes, 29 de septiembre de 2009

Un día nublado



Hoy desperté con una sensación extraña.
Al abrir los ojos me he dado cuenta de que había algo extraño en el ambiente, había algo distinto. Al incorporarme me he dado cuenta de que era la luz. Hoy el día se ha levantado nublado.
El otoño ha llegado.

Mis vacaciones se han acabado y con ellas este verano de locos que tanto he detestado. Como todo ha tenido sus cosas buenas, he conocido gente nueva y me he reencontrado con otra, he viajado un poquito y he trasnochado bastante para ser yo.
El problema es ese; para ser yo.

Durante todo el verano me encontrado en un estado de “stand by” del cual parece que he salido en la última semana, lo cual está bien pues me siento un poco más “yo”. Hay pequeñas cosas y otras no tan pequeñas que había dejado de lado y ahora las quiero retomar. He necesitado de unos meses para asentar la cabeza y decir –¿Jose que estas haciendo?- Me había convertido en otra persona y es una pena porque hay gente que me ha conocido en este tiempo que quizás no vean mas allá de lo que he sido en esta temporada, pero espero que eso no pase, pues las tengo aprecio y no quisiera perderlas, me encontraba en una situación de falsa felicidad por llamarlo de alguna manera, en la cual yo pensaba que era feliz, me sentía bien conmigo mismo pero a cambio tenia que sacrificar la parte que mas aprecio de mi, y es que me gusta como soy, me gusta que la gente me mire y piense que soy arisco y un poco antisocial, y diréis -no eres antisocial-, hacerme caso lo soy. Me gusta ese carácter extrovertido que tengo y que me hace reírme de casi todo sin preocuparme de nada, o eso aparento, ya que mi mayor problema quizás sea mi enorme Pepito Grillo, todo un carbón con patas que me molesta mas de lo que me gustaría, y si, esta bien tenerlo, pero dios podías callarse para variar un poco. Pero como todo ha sido una época de días nublados

En este “fantástico” año 2009 que empezó siendo un año mas en mi vida, me han pasado demasiadas cosas; estudios, pareja, amigos, familia, todo o parte de ello se ha ido a la mierda, algunas veces de una manera bastante estrepitosa. Llego un día que me encontré solo y bastante perdido, sin futuro ninguno y mas bien con pocas ganas de salir adelante, lo único que hacia era levantarme cada día de la cama y deja que el tiempo pasara sin hacer nada por cambiar las cosas. Siempre he sido luchador y cabezón por antonomasia, solo que lo había olvidado. Ya no, ya no olvido, no quiero ser un recuerdo de mi mismo y decir que feliz fui. Mis grandes sueños estaban apagados y bastante hundidos, ella se los llevo todos. Pero la solución siempre la he sabido y era enfrentarme a las cosas, plantarles cara como siempre he hecho y abrir la caja del gato para saber que había pasado. Yo lo hice, y el gato no estaba muerto.

Todos cometemos errores y a veces nos da miedo enfrentarnos a los problemas que tenemos delante, pensamos que las cosas no nos pueden afectar, o que simplemente nos da igual y no ponemos ningún tipo de medida, mal por nuestra parte porque lo que conseguimos con eso es hacer el imbecil, hasta hartarnos y entonces salimos corriendo en círculos con las manos en la cabeza sin saber muy bien que esta pasando y entonces no preguntamos -¿por que estoy así?- Lo estamos por que queremos, porque no ponemos medios para solucionarlo, no es dar un paso a atrás es enfrentarte a tus temores, y os lo digo yo que no se retroceder.

A veces no es fácil seguir adelante pero si no, nos lo proponemos nos estancaremos.

Todos somos imbéciles alguna vez, en nuestras manos esta el cambiarlo.

De vuelta




Bienvenidos a la pequeña parcela del infierno que llamo mi cabeza.

Con esta frase tan bonita y positiva, abro mi pequeño rincón de meditación, sobre lo que veo, lo que me rodea, y lo que siento.
No tengo muy claro por donde voy a llevar lo que aquí se hable y escriba, pues ni siquiera sé porque me da por escribir últimamente.

Acabo de volver de mi viaje a Extremadura, que me ha vendido de fábula, pero una jodida hora de atasco en la nacional 5 a 65 KM de Madrid desespera a cualquiera y no solo eso que te da por pensar.

El viaje ha estado bien, incluso con sus cientos de inconvenientes; una mala organización por parte de la empresa de viajes (ejem ejem), hizo que casinos perdiéramos por un detestable camino rural, por el que tuvimos que meter el coche, si no fuera por nuestra increíble potra eligiendo las direcciones en los cruces no hubiéramos llegado nunca (no nos confundimos ni una vez).
El sitio como tal está genial, muy grande, con buenas vistas y en medio de la nada, pero el tema de la limpieza e higiene… mejor no hablaré de ese tema.
Los monitores eran bastante majos, de hecho nos cogimos una borrachera bastante importante con ellos el sábado (tuve que subir las escaleras a gatas. Literalmente). Nos quedamos hasta bien entrada la noche bebiendo con ellos y con una pareja de Badajoz que conocimos a la hora de la comida, y con ellos nos hemos quedado todo el fin de semana, éramos… El Equipo B.

Cabe destacar la increíble puntería que tenemos Juan y yo sobre todo el, y mi facilidad para escalar casi innata que tengo, pues me termine el recorrido antes que nadie y conmucha soltura, por lo demás: tirolína, paseos a caballo… completito la verdad.

¿En cuanto a mi? Bueno estoy en casa tranquilo, a ver cuanto me dura, y cuanto tardo en hacer una de las mías.

No es fácil ser yo.

Y lo digo con conocimiento de causa.